Hay un momento, entre Villa La Angostura y el desvío al Catedral, en el que el paisaje deja de ser ruta y se vuelve postal.
Salir de Retiro al final de la tarde tiene algo de ritual. Las primeras horas son pampa, después la noche se traga la Patagonia. El servicio cama suite hace lo suyo, pero el verdadero lujo es ese amanecer entre Piedra del Águila y Bariloche.
El Catedral, claro. Pero no solo el Catedral.
El cerro es la postal obvia. Pero el invierno barilochense también es Llao Llao caminando con raquetas, es Cerro Otto al atardecer, es Colonia Suiza un domingo con curanto humeante bajo la lluvia.
